one more train passing by

james jean - http://politewinter.com/026.html

you keep asking yourself where to start
back again on this waiting room
waiting for nothing
nothing more than life

one more train passing by
maybe this is the one
you’re ready to jump
but you’re not ready to leave

another broken dream
for the photo album
that’s full of dry flowers
and hopeless smiles

trying to figure out
what are you doing here
what are you doing here
next to me

traducción aquí

me veo en la necesidad de hacer esta acotación:

“No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.”

milan kundera
la insoportable levedad del ser

4 comentarios en “one more train passing by”

  1. Me parece que si te adhieres a este pensamiento tan “nihilista” no estás en el camino correcto, porque nuestra vida tiene un sentido, un propósito, y es volver a Aquel que nos dio el ser y nos sustenta en él. Y en el camino, tenemos muchas huellas del amor del Creador, como lo son el amor de nuestros padres, y de tantas personas que Dios pone en el camino de nuestra vida. Pero primero tenemos que saber de qué va el Amor, el de verdad, el que es un reflejo del amor de Dios. Y te aseguro que no se parece a los fuegos artificiales (explosión de luz y color, para dejar como recuerdo, tirado en el suelo, un palitroque negro, quemado). Es más bien una hoguera, que a veces cuesta que se encienda, o que se enciende rápido, pero que siempre cuesta mantener. Pero aunque parece que se apaga, si la cuidamos y alimentamos , si soplamos el rescoldo, vuelve a tomar fuerza. Es un reto a nuestra voluntad, esta potencia del alma que a veces menospreciamos.

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