once veinticinco once

te recordaré con cada contorno
con cada mirada con todo el
cansancio de la noche

la soledad de ambos
y el beso clandestino
en el silencio de
la oscuridad

refugiados en ese amanecer
que ninguno planeo
pero aun así se presentó

podría esconderme
cerrar las puertas
desaparecer para siempre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.