mirando al sur

Desierto de Uyuni - http://www.panoramio.com/photo/176889

empecemos por empacar
solo ocupo mis manos
solo ocupo lo que soy
para hacerlo realidad

traeme de los buenos aires
de los que se respiran con ganas
de los que traen los buenos días
de los que son bienvenidos

contame
es más, detallame
qué te estremeció las entrañas
de cada lágrima que corrío
de la imagen aquella
que no se despega de tus pupilas

desempolvame las alas
llevame con palabras
a lo que no pude asistir

ayudame
por aquí
si, ahí mismo
extiendemelas

como los días de brisa perfecta
donde no había ni que pensarlo
y los hexagonos se convertian
en una red perfecta donde caer

te invitaban a precipitarte
a cerrar las alas
a encontrarte bruscamente
con la comodidad de lo impenetrable

disculpame
una vez más me perdí en divagaciones
pero el simple hecho de pensar en volar
me humedece la vista y me nubla el mar

no, no me lo repitas más
empecemos de nuevo
pero esta vez
no me dejes aquí

3 comentarios en “mirando al sur”

  1. Desempolvar las alas…Dejar atrás los pesos que atan…Tirar amarras…Todo eso es necesario para empezar como nuevo, ¿no es cierto? A veces, sin embargo, no hallamos cómo hacerlo del modo correcto, porque tampoco es bueno del todo empezar de cero, prescindir de lo vivido, de lo sentido, de lo amado, de lo sufrido. ¡Qué difícil es encontrar el equilibrio!

  2. “Desde Incahuasi hasta Colchane, hay unos 70 km en línea recta. Yo hago algunos más. Aburrido de tanto hexágono, empiezo a imaginar que estoy sobre una inmensa rayuela. ¡Imaginad la cantidad de posibilidades que permitiría una rayuela de 11.000 km2 formada por millones de hexágonos de aproximadamente un metro cuadrado!…”

    Y no logro encontrar por qué!

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