4 comentarios en «recurrencias»

  1. La recurrencia tuya de escribir, veintitantas letras, numeros y caracteres especiales recurrentes en palabras y parrafos únicos, la mia de digitar [Ctrl]+r + 19dejulio.com + [Enter], de leerte (de envidiarte un poco y admirarte un monton). Todo esta en la recurrencia. Por otro lado una imprudente Prudencia es preferible a una Prudencia cautelar.

  2. Imágenes recurrentes de ese novio que tuvo mi “baba”, un apuesto joven que se dedicó a la industria incipiente del cine, antes de casarse ya no tan joven con mi abuelo, y un anillo que me regaló mi madre y que lucía en el anular de mi mano izquierda un día en que me encontré con un venerable anciano en un tren. Él me preguntó si yo era “algo” de María M, y al decirle que sí, que era mi abuela, me contestó emocionado que él le había recibido este anillo como obsequio de compromiso, y que lo devolvió cuando lo rompieron. ¡Ah!, era el novio de mi abuela, como ustedes podrán deducir, y nos encontramos en una lejana provincia a la que yo había ido a cursar estudios, muy lejos de mi hogar.

  3. Recurrencias? Ocurrencias de la vida! De esas casualidades que nos llevan a a esa frase: nada pasa por casualidad? tengo miles! Me persiguen!! A veces me rio, a veces lloro, siempre me parecen ironias.

    Relacionados a una letra que me persigue,la V.

    La formacion en que vuelan las aves en las playas.

    La constelacion de Virgo encima de mi cabeza todas las noches.

    Alejandro Sanz cantando No es lo mismo, encendia el radio, con testigos y sonaba: VALE!!! que a lo mejor me lo merezco…

    Y asi podria seguir, aprendi a no hacerles mucho caso, no mas del que ameritan para que no me maten!

  4. Estaba enamorado de mi amiga Elisa.

    Estaba muy enamorado (sigo muy enamorado de mi novia) cuando decididí entrar a la biblioteca.

    Se acercaba el 14 de febrero y sin ninguna razón más que la curiosidad busqué las Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, pues nunca lo había leído y quería conocer de eso.

    Caminé hacia una silla de la biblioteca, me senté y abrí el libro en una página al azar.

    La página que abrí tenía el siguiente título:

    Rima LXXXV – A Elisa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.