hace cuatro

pa-viendo-al-sur
hace cuatro que te fuiste y aún estás aquí
en el hola del vecino, en el abrazo desconocido
pero sobre todo en el buenos días con amor

hace cuatro meses que no sé de vos
pero tu música sigue sonando aquí
de tanto en tanto tus autores
aparecen recitando las lineas
que hicistes tan tuyas

la trinidad sigue siendo un misterio
pero a la vez cada instante más clara
tus textos y tus números son de a diario
y todas las películas ya fueron escritas

la casa claramente ya no es la misma
pero nunca ha a estado tan llena vos
será imposible encender una vela
sin que tu nombre se haga presente
y te salude a la distancia

porque definitivamente
hace cuatro que fuiste
pero hoy estás
más que nunca

no digas nada

shh - http://instagram.com/p/qoFSinusM-/
se ocupan pocas cosas
para comenzar
la primera es tu mano
la segunda tu bondad

no hacemos nada si no
queremos continuar
no seamos carga
seamos motor

empecemos por amar
continuemos el andar
entreguémonos al camino
no busquemos el porqué

este es nuestro sitio
si no se siente bien
solo hay que partir

no cuesta cuando se
siente en el corazón
encajando destinos
confabulando la historia
transformando el instante
en eternidad

ese inadaptado

http://instagram.com/p/qdB8I3OsLw/

¿quién necesita páginas?
cuando se tienen pantallas
¿quién necesita grafito?
cuando se tienen transistores
¿o el fuego?
cuando se tiene electricidad

¿quién ocupa caricias?
cuando se tienen los chats
¿o una mirada?
cuando en el móvil tenemos
todas las miradas capturadas

¿para qué se quiere una cosa a la vez?
cuando el ordenador nos da todo en un solo paquete
¿quién ocupa compañía?
cuando todos estamos
reunidos en la misma página

¿quién?
¿quién es el inadaptado que aún
ocupa todas esas cosas del pasado?

yo
yo soy ese inadaptado

la vieja que dijo que nunca iba a morir

budarecuerdas a julito? caminando por las calles como si el tiempo no existiera. Pensando siempre que nada iba a pasar, despreocupado y cabizbajo la mayoría del tiempo. Con sus zapatos agujereados de tanto andar. No se daba ni cuenta que las niñas del barrio morían por él. Lo único que tenía en su mente eran las palabras de la mujer más vieja del barrio. «…nunca me voy a morir» lo había dicho con tal convicción aquel día, que hoy años después, él aún pensaba si eso era posible…